Pedro Conde Sturla

Durante el medio siglo comprendido entre el año 525 y 575 d. C., los habitantes de la Arabia Feliz estuvieron bajo el dominio absoluto de los etíopes. Se convirtieron, para variar, en una colonia africana y no al revés. Al mando de casi toda la región se encontraba un general etíope llamado Abraha al-Ashram, que había subido al poder mediante un golpe de estado: destronó al virrey nombrado por el rey Kaleb de Aksum y se declaró de facto independiente, pero sin renunciar a su esencia nativa ni a su fervor religioso.








